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Peritos y negligencia médica

¿Que es una negligencia médica? Criterios de actuación frente a una negligencia médica

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¿Que es una negligencia médica? Criterios de actuación frente a una negligencia médica

La negligencia médica también puede ser conocida como mala praxis médica, que es una denominación más técnica y menos popular para definir el mismo concepto.

Por lo tanto, como se trata de un tema muy sensible y que conlleva importantes consecuencias tanto para los culpables como para las víctimas (cuando ya se ha rebasado la presunción de inocencia), vale la pena comenzar por una aclaración de conceptos. 

Asimismo, se desgranarán las pautas de actuación a seguir, en caso de haber experimentado una negligencia médica. 

¿Qué es una negligencia médica?

En primer lugar, hay que incidir, nuevamente, en la existencia de diversos conceptos que se emplean habitualmente como sinónimos de negligencia médica. Se trata, por ejemplo, además del citado mala praxis médica, de daño médico o error médico

No obstante, a partir de ahora, negligencia médica, por ser el más consolidado en la tradición española, será el que se emplee en este texto. Resulta fundamental acotar su significado y no caer en equívocos. Sobre todo, debido a que se trata de terminología relacionada con el ámbito médico, con la que los ciudadanos no se encuentran muy familiarizados. 

Las negligencias médicas producen daños físicos o psicológicos e, incluso, lesiones. Sin embargo, hay que tener en cuenta que estas fatales consecuencias podrían haberse producido sin que mediara negligencia médica. Por consiguiente, el factor distintivo de la negligencia médica estriba en que los daños citados se hayan producido sin haber tenido en cuenta las preceptivas diligencias que exige la profesión de médico

Como uno puede imaginarse, este concepto de diligencias médicas se aplica igualmente en las clínicas públicas y privadas, ya que ambas están reguladas por estrictas normativas de salud pública y, en consecuencia, en todas ellas ha de garantizarse una protección, precisamente, contra problemas tales como las negligencias médicas.

Por otra parte, para delimitar la existencia de una negligencia médica hay que partir de qué diligencias médicas son exigibles. Estas han sido recogidas en la compilación Lex Artis médicas. Las que se establecen en ella constituyen unas directrices generales, las cuales, grosso modo, se han de aplicar a casos muy similares. Por lo tanto, cabe excluir de las coyunturas en las que son de aplicación los casos imprevisibles o las intervenciones caracterizadas por su rareza o la falta de estudios de las ciencias médicas acerca de ellas. Estas salvedades, como no podía ser de otra manera, ya presagian que, en ocasiones, la identificación de una negligencia médica puede ser polémica. 

Especialización peritos médicos

En este sentido, existen discrepancias acerca de si los postulados recogidos en Lex Artis médica se aplican, únicamente, a actividades concretas del ejercicio médico o todas las que forman parte de la profesión (exploración, diagnóstico, pronóstico y tratamiento). A día de hoy, la jurisprudencia tiene en cuenta el concepto Lex Artis médica en las actuaciones quirúrgicas y clínicas de exploración, diagnóstico y tratamiento

Por lo que respecta a la identificación de una negligencia médica, primeramente hay que asegurarse de que se ha producido un daño o una enfermedad relativos a la actuación de este médico y no de otro profesional del ramo. Las acciones y omisiones del médico, así como el estado de las instalaciones y los equipamientos, pueden haber tenido incidencia en el estado de salud del paciente. En definitiva, la demostración de la existencia de un nexo casual entre la actuación negligente del médico y el perjuicio de salud experimentado por el paciente suponen el factor clave en la identificación de las malas praxis médicas

Como se verá más adelante, en el apartado oportuno correspondiente a esta práctica, será un tercero (un actor ajeno al centro médico y caso particular) quien deberá determinar si ha tenido lugar la negligencia médica y, en todo caso, las diligencias médicas recogidas en Lex Artis médica supondrán un baremo objetivo en el que este profesional se basará.

No obstante, también resulta fundamental discernir cuándo no se ha producido una negligencia médica, ya que no todos los daños que el paciente pueda sufrir en una actuación médica son responsabilidad del doctor. No en vano, muchos de ellos no pueden haber sido previstos por él. Cabe la posibilidad, sin que se incurra en negligencia médica, por ejemplo, de que el médico se haya equivocado en un diagnóstico. De hecho, al llegar a la intervención quirúrgica, puede cambiar su modus operandi en caso de haberse percatado, en ese momento, de su error en el diagnóstico. 

En este aspecto, hay que tener claro que el médico tiene una obligación con el paciente relativa a la disposición de medios que ha de poner en práctica, pero no se le pueden exigir resultados concretos, ya que no está en su mano garantizar la recuperación del enfermo. Sin embargo, en otras disciplinas médicas, más orientadas a la consecución de resultados estéticos visibles (tales como la cirugía plástica y la odontología), estos han de ser garantizados. La diferencia es el rol, pues en estos casos se desempeña el de cliente y no el de paciente. 

Tipos de negligencias médicas

Uno puede figurarse que habrá tantas clases de negligencias médicas como actuaciones puedan llevar a cabo los doctores. De hecho, bastaría no poner en práctica, en cada uno de los casos (más allá de la gravedad o tipología de estos), las diligencias médicas y ocasionar un daño al paciente para poder hacer referencia a la comisión de una negligencia médica. 

Sin ánimo de agotar el catálogo de negligencias médicas, que tiende al infinito, a continuación se repasan las más comunes:

- Impericia

Relativa a los escasos conocimientos del médico para establecer un diagnóstico o interpretar los síntomas del paciente. Asimismo, también puede influir en la falta de habilidad a la hora de realizar una operación. 

- Imprudencia

Sucede cuando el profesional médico no se toma suficientemente en serio el cuadro médico del paciente. La falta de previsión sobre las complicaciones que pueden derivarse de un problema de salud puede tener consecuencias fatales. 

- Prescripción errónea de los médicamentos

Puede ocurrir cuando se recetan médicamentos que no están relacionados con la enfermedad del paciente o cuando no se hayan tenido en cuenta las contraindicaciones y los efectos secundarios que producen. Asimismo, también hay que valorar la omisión relativa a los médicamentos adecuados que el paciente ha dejado de recibir, con evidente menoscabo de su salud. 

- Omisión de información

El médico ha de ser totalmente sincero con el paciente en cualquier fase de su actuación, desde el diagnóstico a los resultados. De esta manera, ha de exponer con claridad los riesgos a los que se expone, las alternativas que hay, si pueden experimentarse secuelas y otras circunstancias de relevancia. Cualquier aceptación por parte del paciente ha de venir precedida de una exposición completa de la información que le atañe. 

- Errores en las operaciones

Las intervenciones quirúrgicas constituyen actuaciones médicas de una extrema sensibilidad. En este aspecto, habría que distinguir los errores humanos identificables como negligencias médicas de los que pudieran haberse producido por circunstancias ajenas al equipo médico. Por ejemplo, no habría duda de que se habría producido una negligencia médica si un cirujano se hubiera dejado olvidado su bisturí bajo la piel de un intervenido. 

- Tardanza en emitir un diagnóstico

Si se tarda más de lo oportuno, según los casos, en establecer el diagnóstico de una enfermedad o los daños que padece el paciente, se está perdiendo un tiempo imprescindible para lograr su curación o, incluso, su supervivencia. Además, también hay que valorar (sobre todo, en casos urgentes y extremos) si se ha podido producir algún tipo de desatención. 

- No disponer los medios humanos y técnicos para un diagnóstico o tratamiento

Puede suceder cuando una persona sufre un infarto y, en lugar de una UVI móvil, mandan para recogerla una simple unidad de traslado. Asimismo, hay que recalcar la relevancia de que los equipamientos y las instalaciones relacionados con las actuaciones médicas se encuentren en buenas condiciones. Cabe reseñar, en este aspecto, las negligencias médicas asociadas a las infecciones intrahospitalarias (la neumonía, como paradigma de ellas).

Criterios de actuación frente a una negligencia médica

Ahora que ya han quedado claros los criterios de identificación de una negligencia médica, es el momento de valorar qué pasos se han de dar para obtener la compensación que se estime oportuna. Es cierto que el daño físico o psíquico ya está hecho, pero es preciso exigir la justa compensación, la cual se paga en orden a aliviar (en la medida de lo posible) el daño causado. Además, en caso de no poner en conocimiento de las instancias competentes la comisión de una negligencia médica, se está contribuyendo involuntariamente a que el hecho quede impune y la mala praxis médica pueda reproducirse en otras actuaciones futuras. Por lo tanto, hay una parte de responsabilidad personal y cívica en la persecución de las negligencias médicas. 

Sin embargo, ya se ha remarcado que estos casos son ciertamente sensibles y, como no podía ser de otra manera, el proceso de depuración de responsabilidades es realmente garantista. Por consiguiente, hay que prestar la atención oportuna a las fases que implica contrariarse de manera efectiva ante una negligencia médica:

  • En primer lugar, hay que determinar si, efectivamente, se ha producido la negligencia médica. Por lo tanto, el criterio esencial de comprobación remite a las diligencias reconocidas en Lex Artis médicas.

  • Una vez que se tiene la seguridad sobre la comisión de la negligencia médica, hay que dirigir una carta a la clínica y al doctor encargados de la atención médica que derivó en daño. Además de la identificación mediante firma y DNI, serán necesarias todas las pruebas que se puedan aportar a efectos de demostrar el daño causado. 

  • Si la carta es desestimada o no obtiene respuesta, cabe la posibilidad de dirigirse a los tribunales. Hay que señalar que estos procesos pueden prolongarse durante mucho tiempo y sus dinámicas cambian, según la negligencia médica se haya producido en un hospital público o en una clínica privada. Las responsabilidades recaerían, respectivamente, sobre la sanidad pública y el médico. Los procedimientos respectivos se incoarían en los juzgados de lo contencioso-administrativo y primera instancia de la comunidad autónoma correspondiente. Abogados y negligencias médicas, por lo tanto, son conceptos que aparecen asociados en esta parte del procedimiento. 

  • La realización de un informe pericial médico resulta indispensable para probar la conexión entre los daños causados y la presunta negligencia médica. Se tratará de un estudio exhaustivo y vale la pena contratar al perito y localizarlo por los medios disponibles, puesto que sus informes suelen acercarse más a los intereses del paciente que los del médico pericial de oficio. 

  • En caso de que la sentencia no sea del agrado del paciente, este puede recurrir en distintas instancias, según si el caso se ha desarrollado por las vías contencioso-administrativa o civil y penal.

  • Llegados a este punto, vale la pena remarcar que hay un mayor porcentaje de éxito en las denuncias por negligencia médica contra la sanidad pública que en las relacionadas con la privada

  • Por otro lado, en caso de que se estime la denuncia, hay que destacar que la cuantía de las indemnizaciones puede ser ciertamente elevada y situarse, según la gravedad de los daños, en torno a los 100.000 euros

  • Por último, hay que tener claro que el dinero que se recibe en concepto de estas compensaciones está exento de obligaciones fiscales

Peritos y negligencia médica

Finalmente, para demostrar la causalidad entre daño y negligencia médica, es idóneo el concurso de los peritos médicos expertos en valorar el daño corporal y los que tratan temas judiciales. Estos profesionales, de hecho, suelen realizar sus aportaciones en equipo. 

Para que el informe médico pericial pueda ser considerado como totalmente objetivo, habrá que repasar exhaustivamente el historial médico del paciente y, posteriormente, se procederá a una exploración corporal rigurosa. En materia civil, se valorarán las secuelas que se hayan descubierto y, en lo tocante al ámbito penal, será menester establecer si ha existido causa directa entre el daño producido y la actuación u omisión del médico. 

En definitiva, un repaso a las circunstancias que envuelven una negligencia médica y su proceso de denuncia. 

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